TURISMO.- Eivissa se beneficiará de los planes de calidad en destino que promueve el Gobierno central y recibirá 4 millones de euros en un periodo de cuatro años, que se destinarán a crear un producto turístico para estancias cortas que favorezcan la desestacionalización. El dinero lo aportarán a partes iguales el Ejecutivo central, el Govern y el Consell de Ibiza.El conseller balear de Turismo, Miquel Ferrer, explicó en su primera visita a Ibiza que el Govern ha priorizado el proyecto presentado por el Consell, ya que el Estado sólo concede subvenciones a una sola iniciativa por Comunidad Autónoma.
Ferrer espera que su aprobación se pueda hacer oficial en la próxima Feria Turística de Madrid. "El proyecto que ha presentado el Consell de Ibiza para paliar la estacionalidad, y de estancias cortas, muy adaptado a la demanda actual del mercado, será objeto de subvenciones por un montante total de cuatro millones de euros".
Por su parte, la consellera de Política Turística, Pepa Marí, explicó más en detalle en qué consiste el plan propuesto por la institución ibicenca. Se trata de potenciar los denominados 'slow breaks', estancias cortas, casi siempre de fin de semana, en las que el turista puede realizar un viaje programado a la isla en cualquier época del año para desarrollar una actividad en concreto, ya sea deportiva, cultural o de otro tipo.
Marí puso un ejemplo "si tenemos un Parque Natural, que se pueda venir un fin de semana para disfrutar del parque, con un programa de actividades, lo que llamamos producto turístico, hacer de la oferta que tenemos producto turístico".
Por otro lado, el conseller Miquel Ferrer adelantó algunos datos sobre la temporada turística 2009 en las islas, cifras que se presentarán oficialmente en la Feria turística que se celebrará en Madrid este mes (FITUR). Aseguró que Ibiza es la isla balear que el pasado año presentó la bajada de ocupación más pequeña del archipiélago.
Ferrer también habló sobre el proyecto de cogestión aeroportuaria que presentará mañana el ministro de Fomento. Confió en que esa iniciativa incluya a las terminales de Baleares y es que para el conseller el actual modelo de AENA está obsoleto, "no se adapta a criterios económicos" y consecuentemente "los aeropuertos isleños no pueden ser competitivos".
Una futura cogestión aeroportuaria con las instituciones de Baleares permitiría, según Ferrer, "la mejora de las conexiones aéreas". Algo que reconoció prioritario teniendo en cuenta que el turismo es la principal industria del archipiélago y "la mayoría de los visitantes llegan por vía aérea".





