- “A corto plazo sólo nos queda lo que es la promoción, la comunicación y el precio”
Entrevista a Aurelio Vázquez, presidente de la Asoc. Cadenas hoteleras y D.G. de Iberostar
Por Ángela Seguí
- Históricamente, a día de hoy (primera semana de mayo), estaríamos hablando de las buenas previsiones de la temporada turística, ¿Qué análisis hace del momento que vive el sector turístico?
- Las previsiones para la temporada turística de este año, el balance de este momento se presenta incierto, con una tendencia a una disminución del número de visitantes y por tanto una disminución de los ingresos y, previsiblemente una disminución de los resultados empresariales. Fundamentalmente lo que esperamos que suceda es que en los meses centrales de la temporada alta, julio y agosto, tengamos las mismas ocupaciones que tuvimos el año pasado. El problema viene dado por los meses de arranque de temporada, mayo y junio, donde aún tenemos una disminución importante de ventas en relación al año 2008. Las ventas se están comportando con un patrón muy orientado a la venta de última hora, es en donde estamos trabajando todas las empresas para estimular la demanda del último minuto. En este caso, el factor precio es la única variable, que tenemos en nuestras manos para motivar al consumidor a comprar. Este es el balance general de lo que creemos va a ser la temporada 2009.
- Actualmente hay demasiados factores, mayoritariamente negativos, que no ayudan a pensar que la presente temporada turística será buena (crisis económica, gripeA…). ¿Qué diagnóstico hace usted de lo que está pasando en el sector turístico?
- A nadie se le escapa que estamos atravesando una crisis económica a nivel internacional que está incidiendo de una manera muy negativa en los principales mercados emisores, en Baleares es el mercado alemán, británico y nacional. Estos tres grandes mercados están siendo seriamente afectados por la crisis, produciendo dos efectos. El primero es un descenso espectacular en lo que en la confianza del consumidor y otro descenso importante en el consumo, fruto del primer efecto. Esto se traduce en una disminución de lo que es la expectativa de gasto en consumo turístico. Eso no es nuevo, ha pasado en otras ocasiones, es decir, cuando ha habido crisis económicas, mundiales, el turismo siempre se ha resentido y por tanto no es una situación que a nosotros nos sorprenda, es una situación a consecuencia de lo que está sucediendo. Estos son los problemas a corto plazo, después hay otros problemas de carácter más estructural que tenemos como destino, desde hace ya varios años, Baleares está perdiendo competitividad en relación a otros destinos emergentes nuevos, que están saliendo con mucha fuerza, y por tanto esas son las dos variables que tenemos que conjugar. Una a corto plazo que es cómo estimulamos la demanda para salvar la temporada 2009 y dos, tener un poco el análisis de los factores estructurales que tienen que permitirnos tener un componente de competitividad de primer nivel para los próximos diez y quince años.
- Los hoteleros están empezando a tirar precios ya que las ofertas no están funcionando como esperaban, ¿Es la única o mejor solución para sobrevivir a esta crisis?
- A corto plazo, desde luego es la única variable relevante. Sólo caben dos acciones, uno aumentar la promoción, la comunicación y el marketing, y dos jugar con la variable precio.
- Hablemos del futuro Palacio de Congresos de Palma. Esta misma semana hemos sabido que se han realizado el 10% de las obras y que marchan a buen ritmo, ¿Están satisfechos del transcurso de éstas reivindicadas infraestructuras?
-Sin duda, Baleares en general, Mallorca en particular y más en concreto la ciudad de Palma, es un destino que no tenía una infraestructura acorde a las necesidades de ese segmento del mercado, que es el de reuniones, congresos e incentivos. Desde hace ya varios años se viene demandando por parte del sector turístico una infraestructura de estas características. El hecho de ya saber que esa infraestructura está construyéndose y con unas expectativas de finalización inminente, desde luego es un motivo de satisfacción puesto que tendremos la posibilidad de entrar en el segmento del turismo de negocios y convenciones. Sabiendo que es un turismo que tiene un alto componente de poder adquisitivo, de gasto en el destino, que dinamiza muchos subsectores, el comercio, el transporte, la restauración, los espectáculos..., y que por tanto va a generar una actividad económica importante, en cuanto al impacto que va a tener en la ciudad y en el destino. Y además tiene un componente de permitir promocionar otras cualidades que tiene el destino Baleares, como es el de deportes, sol y playa, turismo náutico, entre otros.
- Hablemos de promoción turística. La Conselleria de Turismo ha puesto en marcha una campaña de choque para los meses de mayo y junio con cuatro millones de euros adicionales para atraer a españoles y británicos. ¿Qué resultados cree que va a tener?
- Nosotros a finales del año pasado, viendo cómo se iba planteando el año 2009, trasladamos a la Conselleria la necesidad de hacer tres grandes campañas de choque, una en el mercado alemán que ya se hizo a mediados del mes de enero, otra en el mercado británico que se hará a lo largo del mes de mayo y otra en el mercado nacional que se hará en el mes de junio. La idea es que en esos tres grandes mercados emisores, en los momentos donde se está produciendo la venta, para los clientes que en ese instante están decidiendo dónde ir, tener esa proximidad con una campaña de estas características, en los principales medios de comunicación, ayudará a la compra de última hora. Además se da la circunstancia que estas campañas se hacen contando con la imagen de Rafa Nadal, mundialmente conocido. Como dije antes, a corto plazo sólo nos queda lo que es la promoción, la comunicación y el precio.
- El conseller ha llegado a asegurar que espera que para junio, julio y agosto se alcance el lleno total, a excepción de casos puntuales. ¿Tienen las mismas previsiones?
- Ahí, no somos tan optimistas como el conseller Nadal, nos gustaría que él estuviera en lo cierto y nosotros estuviéramos equivocados, pero las previsiones que ahora tenemos es que en los meses centrales de julio y agosto, previsiblemente sí que vamos a tener unas ocupaciones similares a las del 2008, junio y septiembre la situación es mucho más incierta todavía. Es cierto que la venta de última hora pesa mucho, que hay una enorme volátilidad de mercado, que cualquier circunstancia o noticia económica puede alterar sustancialmente la situación, pero hoy por hoy, pensar que vamos a tener llenos esos cuatro meses, todavía no lo vemos factible.
- Aena ha habilitado un espacio para aislar a aquellos pasajeros que tengan síntomas de gripeA. ¿Ayudan a nivel turístico estas medidas, estos controles?
- Nosotros hemos manifestado nuestra preocupación ante la gestión que se pueda hacer de una situación que requiere una serie de medidas, porque hay un problema sanitario y por tanto debe resolverse por esa vía, pero haciendo una gestión racional y no una sobre actuación ni generar una alarma infundada. Creo que a la vista está que la gestión que se ha hecho de la información en un destino como por ejemplo ha sido la Riviera Maya, ha sido catastrófico, que seguramente no está justificado por la naturaleza del problema, al menos en la misma proporción y nos preocupa mucho que nosotros caigamos en el mismo error, es decir, hay que tomar las medidas que se estimulen oportunas por las autoridades sanitarias pero evitando una sobre actuación y una situación de alarma porque esto cala también en la mente del consumidor y si éste percibe una situación de riesgo, de inseguridad…, indudablemente la decisión por la que opta es quedarse en casa. Con lo cual, cuanto menos agitemos innecesariamente las aguas en términos de sobre actuación, creo que será mejor para todos.
- El pasado puente de mayo la ocupación hotelera de Palma fue de un 74%. Con la que está cayendo, ¿es una buena ocupación?
-El que haya una ocupación en un puente de mayo de un 74 por ciento, seguramente es adecuada para ese puente, pero el problema es todo el mes de mayo; es lo mismo que si en Semana Santa una zona tiene buenas ocupaciones pero sólo el viernes y el sábado santo, pero el mes de abril tiene treinta días y el mes de mayo tiene otros treinta días, hay muchos más días durante el mes donde no se ha alcanzado estos datos de ocupación. Hoy por hoy lo que está claro es que las ocupaciones que hemos tenido en este comienzo de año hasta la fecha han sido francamente malas, yo diría que han sido desastrosas en la ciudad de Palma, y el hecho de que hayamos tenido una ocupación más o menos aceptable en el puente de mayo, no dice en nada con respecto al contexto del año, ni siquiera en el contexto del mes.
- La Cadena Hotelera que dirige va a ser la primera en ponerse manos a la obra en remodelar tres hoteles en la Playa de Palma. Gran apuesta ante la anunciada reforma de la zona. ¿Lo han planteado como impulso a que la reforma se lleve a cabo cuanto antes?
- Esto coincide con dos cosas; primero tenemos una política de empresa en la cual vamos sistemáticamente reinvirtiendo y mejorando en los productos para tener una actualización permanente y estar acorde a las expectativas de los clientes, y segundo, en este caso concreto, coincide con que hay un gran proyecto de transformación del destino, muy importante, como es el de la Playa de Palma. Lo que nosotros hemos hecho, debido a estas especificidades, es hacer un proyecto singular en lo que es la renovación de estos hoteles. Vamos a empezar por el Royal Cupido, y no pretendemos renovar sino transformar este hotel.
- ¿Cree que ha llegado el momento de transformar nuestro modelo turístico de cara al futuro?
- Creo que ha llegado el momento de reflexionar en cómo tenemos que ajustar el actual modelo, no replanteárnoslo. Baleares está perdiendo competitividad, hay que abrir un debate de cómo afrontar el modelo turístico en los próximos años, para empezar a ser más competitivos dentro de diez o quince años. El modelo que tenemos es el que nos ha dado prosperidad, que nos ha permitido crecer, que ha permitido a esta sociedad marcar unas cotas de bienestar que nunca se habían tenido anteriormente y, por tanto, no hay que especular acerca del modelo, lo que sí hay que hacer es adaptarlo a las necesidades presentes y futuras. Es decir, un modelo que se concibió hace treinta o cuarenta años en cuanto a estructura, forma de concebir la planta hotelera y los destinos, seguramente haya que hacer unas transformaciones. El modelo sigue siendo válido, básicamente nuestra fortaleza es el sol y playa, el turismo masivo, y lo que tenemos que hacer es enriquecerlo, buscar otros mercados alternativos y mejorar los dos grandes pilares sobre los que de alguna manera se asienta nuestro modelo, las zonas turísticas y la planta hotelera.






