- 'ciutat.es' entrevista a Joan Lladó
Es el presidente de Esquerra Illes y, sin duda, es un político valiente. Joan Lladó, que el pasado día 18 de diciembre anunció que su formación abandonaba todos sus cargos ejecutivos en el Govern, asegura que lo hicieron por dignidad y que no están de acuerdo con la degradación democrática que se está viviendo en las Islas.
– Esquerra Republicana abandonó el pacto de gobernabilidad el mes pasado. ¿Podría explicar cuáles fueron los motivos?
– Pensamos que no se puede sostener la situación que vivimos de desestabilización institucional continuada, ocasionada por los casos de corrupción generados durante la pasada legislatura por el tándem PP-UM. Nos vamos por dignidad y para pedir elecciones anticipadas. No estamos de acuerdo con el deterioro de las instituciones ni con la degradación democrática que estamos viviendo. En el Parlament de les Illes Balears y en el Ajuntament de Palma nos encontramos con un 10% de los diputados y concejales imputados por casos de corrupción. En el caso del Ajuntament, a Nadal, de quien depende la gobernabilidad, el día 17 de diciembre el juez dictó medidas cautelares contra él y le retiró el pasaporte. Nadal dice que no dimitirá. En el caso del Consell, los imputados alcanzan la cifra de un 18%. En el Parlament nos encontramos que la segunda autoridad de las Balears, Maria Antònia Munar, está imputada en dos casos. Además, el diputado Vicens, de quien dependía el gobierno, fue condenado el mismo día 17 a cuatro años de cárcel. También, en el Govern, el conseller de Medi Ambient de UM y el presidente de Eivissa, Xicu Tarrés, del PSOE, están en una situación de simple imputación y tienen todo el derecho a la presunción de inocencia pero, seguramente, su continuidad no beneficia a un Govern demasiado condicionado por el pasado. La pregunta es sencilla, ¿qué más tiene que pasar para que Antich convoque elecciones anticipadas?
– ¿No cree que es más fácil luchar desde dentro de las instituciones?– La cuestión no es la lucha, sino alcanzar la paz. No queremos causar más desestabilización. Las necesidades de la gente son otras: la gente necesita confiar en sus dirigentes y, ahora mismo, las prioridades del gobierno son resolver las crisis políticas y no la crisis económica que sufren los ciudadanos. Son necesarias unas elecciones que posibiliten a los partidos decantar las manzanas podridas en las listas y poder dar prioridad a los ciudadanos.
– ¿Se veía venir la crisis política?
– Creo que los partidos progresistas nunca hubiéramos imaginado que en la pasada legislatura del PP y UM se produjese el saqueo que ahora sale a la luz.
– ¿Cómo pensaron que sería gobernar en coalición? Y, lo más importante, ¿cómo ha sido?
– Pensamos que sería un reto y, al mismo tiempo, una oportunidad. Pensamos que podríamos llevar a cabo un programa de actuaciones consensuadas entre los tres firmantes del pacto. Y, ciertamente, este gobierno ha servido como punto y aparte respecto al que fue el más corrupto de la historia de las Illes Balears, pero uno de los partidos, UM, ha quedado atrapado por su pasado.
– ¿Qué o quién ha fallado?
– Este gobierno ha tenido que superar las doce pruebas de Astérix… La situación no ha sido nada fácil, una crisis del sistema económico a escala mundial, un fracaso del modelo de financiación que nos había prometido el PSOE, están perjudicando el día a día de las actuaciones de este gobierno. Si, además, se añade el descrédito de los políticos, fruto del rosario de imputaciones que se van sucediendo a diario, la situación es de quiebra. Es preciso dar una nueva oportunidad a la democracia. Que la gente vuelva a elegir.
– ¿Piensa que el código ético resolverá algunos de los problemas del Gobierno?
– No, la ética se tendría que haber aplicado cuando se cometieron las irregularidades. Es posible que sea útil para la siguiente legislatura; para esta ya es demasiado tarde.
– ¿Hay alguna posibilidad de que vuelvan a ocupar cargos en el pacto?
– Muchísimo tendrían que cambiar las cosas. Daremos apoyo externo, basándonos en los objetivos progresistas que firmamos en 2007 y respetando lo que decidan los integrantes del Bloc, hasta que se celebren elecciones.
– ¿A qué dedica el tiempo ahora?
– A decir lo que pienso.
– ¿Cuál es la estrategia actual d’Esquerra?¿Y de cara al futuro?
– La coherencia ideológica. El único patrimonio de la Izquierda es la política y las ideas: no podemos quedarnos sin eso. Sin esta brújula no podríamos decidir el rumbo.
– ¿Puede hacernos alguna previsión? ¿Cómo cree que será el panorama político balear en el futuro?
– Renovado, no queda más remedio que renovar a fondo los partidos y las maneras de actuar.
– ¿Piensa que su partido ha obrado con coherencia durante todo el tiempo que ha formado parte del Pacte?
– Pienso que hemos sido leales en todo momento y no hemos hecho oposición al Govern desde el Govern. Nos hemos ido cuando Vicens ha sido condenado. En el Govern, hemos gestionado con austeridad y priorizando siempre los intereses de los ciudadanos. Internamente hemos dicho lo que pensábamos en materia territorial y en el seno del Bloc creo que hemos conseguido frenar muchas actuaciones innecesarias y agresivas que, sin nosotros, se habrían materializado.
– ¿Qué ha aprendido de esta crisis?
– Quiero quedarme con la parte positiva, el fin de la impunidad. Es decir, que el que la hace, la paga.
– ¿Cree que su partido ha salido fortalecido?
– Estoy convencido.
– A nivel personal, ¿qué experiencias se lleva Joan Lladó de todo esto?
– Por una parte, la respuesta de la gente me ha impactado mucho. Tengo la sensación de que lo que hemos hecho ha sido entendido por la mayoría de la gente, independientemente de su ideología. Además, estoy muy orgulloso de mis compañeros de partido que han dado el paso conmigo, dejar un cargo en tiempos de crisis no es fácil.





