La opinión de César Pacheco
Valiente. El Ministro de Fomento, José Blanco, ha tomado la primera decisión valiente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al colocar la situación de AENA sobre el tapete. Hay cuestiones o matices de su actuación sobre los cuales no estoy de acuerdo, pero le aplaudo sinceramente ya que por fin alguien del Gobierno decide que quiere bajar el nivel del agua y enfrentarse a las rocas. Este es el camino.
En Estrasburgo el Presidente ha arengado a los parlamentarios europeos diciéndoles que la Unión Europea tiene que ser protagonista, y no una mera espectadora. Ojalá sea así. Y esperemos que el Presidente se aplique el cuento en su propia casa, en el gobierno de España. Toda ayuda exterior será bienvenida, pero hay que salir de la crisis gracias a nuestra propia iniciativa. Los años 2008 y 2009 quedaron atrás, son irrecuperables. 2010 ya está aquí, recién parido, y hay que aprovecharlo: no se trata ya de aplicar un tratamiento paliativo, sino de operar quirúrgicamente de forma urgente ante el riesgo real y palpable de que nuestra economía entre en coma por muchos años. Hay que ser ambiciosos, utilizando palabras del propio Presidente, en las reformas y transparentes en los planteamientos. España tiene que recuperar su credibilidad, si no, como hoy mismo, nuestra prima de riesgo subirá y con ella el coste de la financiación de la deuda española y de los españoles.
A tenor de la agenda del Gobierno en el inicio del nuevo año, diría que en el seno del partido socialista algo ha cambiado: el Presidente habla de sanciones en la Unión Europea, el Ministro de Fomento se la ha jugado, el Ministro de Educación tiende puentes al PP, el diálogo social se ha restablecido,… Da la sensación que finalmente han asumido que la situación es insostenible, que la salida en “L” es más que probable y que les ha llegado la hora de la verdad. 2010 es el año de la verdad de este Gobierno, se la juega a todo o nada. El Gobierno tiene mucho que hacer, mucho que deshacer y mucho que no hacer. Llegó la hora de que quien tiene capacidad de cambiar las cosas asuma su responsabilidad y las cambie. El Ministro de Fomento, José Blanco, parece que sí lo tiene claro. Esperemos que el resto del Gobierno también. No porque yo sea, o no, socialista, sino porque más nos vale.
Hay cosas que ya son irrecuperables o no solucionables en el corto plazo, el ejemplo más claro es el paro: según el número dos del Ministerio de Economía, José Manuel Campa, la tasa de paro permanecerá en dos dígitos durante los próximos cinco años. Y ello, apunto, llevará a que muchos nos veamos obligados - me incluyo en ese plural- a emigrar al extranjero en busca de trabajo y, también, que habrá gente que no conseguirá volver a incorporarse al mercado de trabajo. Aun así, soy optimista y sigo pensando que ésta crisis nos da la oportunidad de generar un punto de inflexión, de cimentar y construir una España mejor que defienda verdaderamente los principios de la Constitución. Ojalá nuestros políticos reaccionen y estén a la altura de las circunstancias. Necesitamos que gobiernen por y para España y los españoles. El futuro depende de nosotros, no del influjo del destino.
Dicho esto, hace un año exacto desde que escribí mi primer artículo en 'ciutat.es', si una sola idea de lo que he intentado transmitir les ha servido, me doy por satisfecho. Por mi parte, esté donde esté, mientras pueda, continuaré intentando aportar desde aquí mi pequeño granito de arena. El 2010 va a ser duro, pero interesante; veremos que nos depara. Y recuerden, como radiaba Montes: “La vida puede ser maravillosa”.
(A Ángela, Beatriz y Salvador muchísimas gracias por hacer mi vida más plena y extraordinaria. Gracias por provocar y darme esta oportunidad).





